Respiración, Danza y Técnica Humphrey/Limón

LA IMPORTANCIA DE LA RESPIRACIÓN PARA BAILARINAS Y BAILARINES

Para que el movimiento en la danza tenga fuerza, elocuencia y belleza, debería propagarse desde el centro del cuerpo, encontrando una conexión entre el ritmo de la respiración y el latido del corazón. Puede ser intenso y realmente humano o, gimnástico, mecánico y totalmente vacío.

 

La inhalación y la exhalación se producen gracias a la contracción y la relajación de algunos músculos, incluido el diafragma, el músculo respiratorio más importante, que separa la cavidad torácica de la abdominal.

 

Hay dos tipos de respiración: si prevalece la acción del diafragma se habla de respiración diafragmática (o abdominal), mientras que, si predomina la acción de los músculos intercostales y escalenos, se habla de respiración torácica (o costal). 

 

En la respiración diafragmática, al inhalar, el esternón se proyecta hacia adelante. La elevación de las costillas permite la tan necesaria expansión de la cavidad torácica y de los pulmones para así incorporar aire por medio de las vías respiratorias. Se produce una contracción del diafragma, que aplanándose y desplazándose hacia abajo comprime los órganos que están contenidos en la cavidad abdominal. Como resultado, el abdomen se hincha. Al contrario, al exhalar, el diafragma se libera y elevándose, deja que los órganos comprimidos recuperen el espacio perdido. De esta manera, el abdomen se desinfla. La caja torácica se comprime y las costillas, que anteriormente se habían levantado y expandido, se liberan. 

 

En la danza es fundamental un equilibrio adecuado entre respiración torácica y diafragmática. La respiración se produce "lateralmente" al nivel del diafragma, produciendo una expansión lateral de las costillas. Hay que concentrarse en mantener los hombros en una posición baja, mientras el costado se expande lateralmente y el diafragma marca el ritmo de un flujo respiratorio profundo. Una respiración que ocurre más arriba de este tipo, predominantemente torácica, no nos permitiría incorporar todo el oxígeno necesario, sería insuficiente y perturbaría el porte de la parte superior del cuerpo. 

 

En la técnica Humphrey-Limón, el arco entre dos muertes está conectado tanto con el movimiento como con la respiración. Mientras el bailarín se mueve en el espacio, puede experimentar las acciones de fall and recovery con el fin de realizar movimientos sincronizados con la respiración, utilizando una estructura rítmica o su propio ritmo natural. De hecho, el acto de respirar tiene su propio fraseo dinámico, conectado - a través de la acción diafragmática - a los ritmos orgánicos del cuerpo. 

 

La inhalación es vida, nutre todo el cuerpo y constituye su fuerza central. Durante esta acción, los bailarines buscan una expansión y estiramiento de cada extremidad del cuerpo. El flujo de la respiración sigue la dirección de la energía que se propaga desde el centro del cuerpo hacia arriba, a la cabeza, hacia abajo, a las piernas, y hacia los lados, a los brazos y las manos. Inhalar es una acción apolínea, conectada a la recuperación, al esfuerzo y la suspensión. Mientras inhalamos se produce una desaceleración del movimiento, en la que, hasta el culmen de la suspensión podemos acumular energía, que se utilizará en la consiguiente acción de caída.

 

Por contra, durante la exhalación, la dirección del flujo de la respiración se invierte. El torso, relajando su energía, cae hacia abajo y hacia adentro. Los brazos, que habían alcanzado su máxima extensión a través de la acción sucesiva de codos, muñecas, manos y dedos, ahora se retraen en el mismo orden en dirección del cuerpo. Exhalar es una acción dionisiaca, conectada a la caída, a la relajación de los músculos y al abandono del peso corporal. Mientras exhalamos, en la fase de caída, se produce una aceleración del movimiento, en la que podemos utilizar la energía acumulada anteriormente, y que sigue generándose, para crear movimiento.

 

La respiración establece un ritmo natural y devuelve forma al movimiento, dándole textura. El bailarín se beneficia de esto, mejorando significativamente la calidad de su movimiento. Sin embargo, se puede conservar la misma textura incluso sin tener que utilizar esquemáticamente cada respiro. De hecho, aunque la técnica permite desarrollar la coordinación entre la respiración y el movimiento de manera simultánea, no es obligatorio que sean necesariamente acciones conjuntas de danza. El bailarín consciente del poder energético de la respiración es libre de elegir si utilizar una secuencia de movimiento que simplemente evoca la ilusión del acto respiratorio. La idea rítmica de la respiración - inhalación, suspensión y exhalación - se puede transferir ilusoriamente a cualquier parte del organismo humano: se puede respirar con los brazos, con las rodillas o con todo el cuerpo. Dentro de la técnica Humphrey/Limón, los ritmos de la respiración están sujetos a infinitas variedades, tanto en cuanto a los componentes del cuerpo, como a la duración más o menos larga y a los diferentes usos en el espacio. El cuerpo se convierte en una verdadera orquesta, donde cada parte interpreta a un instrumento musical.

 

La respiración, además, actúa tanto sobre el cuerpo como sobre la mente; por ejemplo, si se realiza con calma, libera ambas de posibles tensiones. Por lo tanto, está estrechamente relacionada no solo con las acciones, sino también con las emociones, según las cuales puede volverse más tranquila o frenética, lenta o rápida. Basta pensar en los diferentes tipos de respiración que pueden manifestarse cuando sentimos miedo, rabia, relajación, excitación, o durante el hipo o la risa. 

 

Una respiración rítmica y controlada debería formar parte del bagaje técnico de cada bailarín. Respirar es un acto inconsciente y a menudo dado por sentado, pero al mismo tiempo es una función corporal en la que podemos actuar conscientemente. Esta conciencia aplicada al movimiento permite realizar ejercicios y bailar con mayor control y veracidad.

 

Recuerda respirar. Después de todo, es el secreto de la vida.

Gregory Maguire

Escrito por Matteo Mascolo.

Traducciones: texto traducido al inglés por Bianca Pasquinelli y al español por Matteo Mascolo.

Fuente: La información viene de mis propios cursos de profundización sobre esta técnica gracias a los programas de la Limón Dance Company en los que he participado y del libro La tecnica di danza di Doris Humphrey e il suo potenziale creativo, Ernestine Stodelle, prólogo y apéndices de Sandra Fuciarelli, Bologna, Massimiliano Piretti, [2012] 2015.