La acción de Swing

EN LA TÉCNICA HUMPHREY/LIMÓN Y EN LA VIDA EN GENERAL

Es uno de los términos que usamos para hablar de caída y recuperación y una de las formas en que elegimos enfrentarlo. En la técnica Limón cuando usamos la palabra swing nos referimos a algo muy específico.

 

Imaginemos por un segundo que tenemos una pelota en nuestras manos, una pelota tan pesada como una bola de boliche, lanzándola directamente sobre nosotros. La pelota llegará a su punto más alto y en cierto punto obviamente volverá, ahora interceptémosla y recibamos su peso para redirigirla y lanzarla nuevamente en sentido contrario; podríamos hacer que esta oscilación dure todo el tiempo que queramos y podemos darnos cuenta de que hay algo que ya cambia a partir de la segunda repetición.

 

Pasando desde la caída y continuando en la nuestra trayectoria de swing, la pelota se redirigirá nuevamente hacia arriba, podemos sentir una sensación de ligereza en la repetición, como si gracias a la acción de swing el peso fuera más liviano estando en movimiento. Especialmente mientras atravesamos el pináculo de la recuperación, llegará un punto en el que, incluso si seguimos sosteniendo la pelota en nuestras manos, ya no sentiremos el peso. ¡Esto es una suspensión! al menos para mí, para la técnica Humphrey/Limón y para cualquier otra persona que esté de acuerdo.

 

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Una acción simple pero intrínseca de principios que son la base de esta técnica. Es irónico observar la cantidad de fuerza opuesta que necesitamos para llegar an el ápice del swing y una vez allí percibimos una bola que en ese momento parece haber salido de nuestras manos, no hay peso, solo espacio y atemporalidad.

 

En cuanto la pelota empieza a bajar percibimos una aceleración del movimiento, se produce una caída brusca, pero ¿cómo podemos gestionarla físicamente? Mientras recibimos el peso podemos dejarlo caer a través de la estructura de nuestro cuerpo, mediante las articulaciones que sueltan cada resistencia y se dejan doblar por el peso, es importante especialmente nuestra tríada mágica de tobillo, rodilla y cadera. Después de haber dejado el peso caer, podemos recuperarnos con nuestras fuerzas para redirigir el peso recibido en lugar de dejar que nos lleve a otro lugar. En el dibujo de arriba podemos ver que el peso cae a través de la flexión de las articulaciones y luego se recupera en un movimiento de undercurve.

 

Llegando al momento de la suspensión podemos percibir la caída libre del peso generar momentum, y podemos explotarlo canalizándolo a través de nuestro centro y nuestras articulaciones, a través del punto que ocupamos en el espacio, para luego seguir creando movimiento siguiendo su fluir. Así es como cada undercurve comienza físicamente en nuestro cuerpo, dejando caer el peso desde el ápice de una suspensión, antes de transferir y redirigir el momentum a otra parte.

 

La acción de Swing facilita nuestro movimiento y nos permite mover nuestro peso ligeramente y, si prestamos atención durante la acción, podemos observar el tiempo. ¿Cómo se alternan naturalmente recuperaciones, suspensiones y caídas? ¿El tiempo que necesitan está dividido de manera uniforme o irregular? La respuesta es irregular. 

 

Al observar la acción de swing podemos identificar su movimiento dentro de un triplete. Y aquí estamos. Para Humphrey, el ritmo creado por una acción de swing era fundamental porque reveló el tiempo ideal para su brillante investigación sobre el movimiento natural.

 

No significa que no podamos oscilar en el doble de tiempo, pero sí significa que, incluso si oscilamos en el doble de tiempo, el tiempo todavía no se divide uniformemente. También podríamos hacer swing en diferentes tiempos, por ejemplo, en cinco, lo cual es genial, pero la calidad del swing que sigue a una aceleración natural del peso que cae siempre permanece irregular.

Escrito por Matteo Mascolo.

Fuente: La información viene de mis propios cursos de profundización sobre esta técnica gracias a los programas de la Limón Dance Company en los que he participado.