Danza Moderna y Contemporánea

DETTALES Y DIFERENCIAS


Empezamos desde el año 1661.

En la danza clásica lo que importa son las posiciones, las actitudes y combinaciones preexistentes de ellas. El movimiento que los aúna no es importante, al contrario podemos decir que es importante pero de manera diferente respecto al la danza moderna. Se presta mucha atención a esconder el esfuerzo muscular para que el cuerpo parezca moverse casi por fuerzas externas que eliminen el cansancio. Obviamente, se produce movimiento pero este no se considera como material costitutivo de la danza.

En la danza moderna el movimiento es como si fuera una entidad unitaria, una substancia. Puede variar en la extensión espacial, en la duración temporal, el la cantidad y en la intensidad, todavía sigue siendo siempre un flujo constante.

El descubrimiento del movimiento como elemento constitutivo de la danza es uno de los cuatro descubrimientos más importantes de la danza moderna.

Hacia el final del siglo XIX, cuando empezó la reacción contra la danza clásica, esta se empujó bastante lejos pero en el sentido opuesto. Los bailarines que seguían Isadora Duncan desdeñaban la artificialidad de la técnica clásica y hablaban del alma. Isadora se empujó hacia el punto que pudiera localizarla en el cuerpo en correspondencia del plexo solar. En la época de la danza romántica, el movimiento físico era natural y no empleaba algún tipo de técnica en sentido estrecho. Junto con Isadora Duncan, también Ruth St. Denis y Loie Fuller contribuyeron al desarrollo de este movimiento. Empezaron a reflexionar sobre algunos conceptos que concernían la natura del movimiento y llevaron a cabo su búsqueda para individuar un moto del cuerpo que pudiera hacer lo más natural posible el movimiento del bailarín.