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Kandinsky y la danza del futuro

Actualizado: 4 ago 2023

Es necesario crear una nueva danza, la danza del futuro.

Wassily Kandinsky


En los veinte años transcurridos entre 1908 y 1928, Wassily Kandinsky (1866-1944), considerado uno de los precursores y fundadores del abstraccionismo, contribuyó más que ningún otro pintor contemporáneo a una nueva idea de la danza, integrándola en su visión para el futuro del arte. Sus formulaciones teóricas sobre la danza y el movimiento están presentes en numerosos de sus escritos, entre ellos el célebre libro De lo espiritual en el arte, escrito en 1910 y publicado al año siguiente. Aquí el pintor ruso critica el ballet europeo de la época, en pleno apogeo de los cambios realizados por la compañía Ballets Russes de Sergei Diaghilev. Para Kandinsky, el ballet era incapaz tanto de tratar ideas abstractas como de expresar una amplia gama de emociones; era necesario, por tanto, que naciera un nuevo lenguaje capaz de despertar las sensaciones más sutiles en el espectador.


En De lo espiritual en el arte Kandinsky hace referencia a Isadora Duncan (1877-1927), bailarina ya muy conocida en aquella época, que el pintor había visto bailar, probablemente varias veces, en Múnich, Alemania. Por un lado, Duncan había identificado una relación entre la danza griega y la del futuro, trabajando de manera similar a muchos pintores contemporáneos que miraban las formas del pasado para renovar el presente. Por otro lado, la danza, como la pintura, solo estaba pasando por un momento de transición. Aun reconociendo la contribución de la bailarina, Kandinsky afirmó la necesidad de una nueva danza, la danza del futuro, que fuera más allá de lo que ofrecía Isadora Duncan. Uno de los objetivos principales de Kandinsky, de hecho, era la búsqueda de una danza anti-narrativa, ya no basada en la belleza convencional, sino en el abstraccionismo y en el significado interior del movimiento.


La misma ley de la utilización incondicional del sentido interno del movimiento será la que, como elemento clave de la danza, se impondrá también aquí conduciéndonos a la meta. También en este caso habrá que echar por la borda la belleza convencional del movimiento y calificar de innecesaria y molesta la anécdota natural (la narración-elemento literario). Así como en música no existe el sonido feo ni en pintura la disonancia externa, y en ellas cualquier sonido o combinación de sonidos es bello (idóneo) cuando brota de la necesidad interior, en la danza se valorará pronto el valor interno de cada movimiento, y la belleza interior sustituirá a la exterior; los movimientos feos que de pronto aparecen como bellos, irradian de inmediato una inusitada fuerza vital. En ese momento comienza a surgir la danza del futuro.

Wassily Kandinsky De lo espiritual en el arte (1911)


Paralelamente a su actividad artística, Kandinsky escribió prolíficamente durante toda su vida. En 1926 publicó en la prestigiosa revista de arte alemana Das Kunstblatt un ensayo exclusivamente dedicado a la danza, Dance Curves: On The Dances of Palucca, en la que hizo un análisis extraordinario de los movimientos de Gret Palucca, bailarina formada con Mary Wigman y una de las principales exponentes de la danza expresionista alemana. El texto está acompañado de cuatro fotografías de Palucca, realizadas por la importante fotógrafa de danza Charlotte Rudolph, y de cuatro dibujos analíticos correspondientes, en los que Kandinsky traduce los movimientos de la bailarina, ligeros pero dinámicos, en una representación geométrica de líneas rectas y curvas, para trasladar la tensión de la expresión corporal y el efecto espacial a un medio bidimensional.



Cuando se publicó por primera vez, Dance Curves fue definitivamente sui generis: no solo nadie había trabajado antes con las fotografías de una bailarina para crear dibujos de líneas, sino que Kandinsky también hizo su obra con el propósito expreso de utilizar la danza para desarrollar sus teorías de composición y forma. Las fotografías de Charlotte Rudolph capturan magistralmente los momentos de la danza de Palucca donde el movimiento (y la emoción) alcanza su culmen y, por lo tanto, sirvieron bien a Kandinsky para ilustrar su pensamiento. Por otro lado, Palucca apuntó cada vez más a presentarse como una bailarina moderna compartiendo los principios abstractos del pintor y la idea de una simplicidad geométrica subyacente a su movimiento corporal. Gracias a una fotografía en particular de Palucca, Kandinsky afirmó que, a diferencia de la danza académica, en la danza moderna los saltos podían trazar incluso trayectorias no exclusivamente verticales y delinear los contornos de una mancha con cinco puntas. Estos elementos resaltan la naturaleza y propiedad de la forma, dándole la posibilidad de ser una manifestación significante de la realidad. A través de la asociación de líneas con las poses de Palucca, Kandinsky captura lo que para él es la esencia de la danza, una forma de arte distinta y separada, expresión exterior de un significado interior.


Fue el encargo de Kandinsky como profesor en la institución Bauhaus lo que plantó las semillas de sus ideas expresadas en Dance Curves y le proporcionó una amplia gama de posibilidades de exploración. Como escuela de arte interdisciplinaria, la Bauhaus estudiaba a los bailarines modernos y, con frecuencia, colaboró ​​con ellos, algo que el pintor encontró atractivo. De hecho, llevaba a sus alumnos a un estudio de danza para que dibujaran a los bailarines en diez segundos, usando solo líneas y puntos. Recuperando la sencillez de la forma, los dibujos de Kandinsky sintetizan el movimiento hasta llevarlo a la abstracción, captando así la minimización del sujeto, componente clave de la estética de la Bauhaus.


Kandinsky influyó profundamente en todos los artistas de su época, incluida Martha Graham (1894 - 1991). En la autobiografía Blood Memory, Graham cuenta cuando, en una visita al Instituto de Arte de Chicago en 1922, quedó muy impresionada por las primeras pinturas modernas que había visto, incluidas las de Chagall y Matisse, y en particular por una pintura de Kandinsky:


En ese instante me di cuenta que no estaba loca, que otros en el mundo compartían mi idea del arte. El cuadro era de Kandinsky y mostraba una franja de rojo que atravesaba el cuadro de un extremo al otro. Dije a mi misma: "Un día lo haré, haré una danza así".

Martha Graham – Blood Memory (1991)



De este cuadro – Untitled, de 1921– salió la coreografía de Diversion of Angels (1948). Entre las diversas correlaciones, hay una que merece de ser mencionada: una bailarina con un vestido rojo, corriendo a lo largo de un escenario con un fondo azul, representa la franja de pintura rojo fuego que divide en dos una figura azul sin forma del cuadro Kandinsky.Aquí las conexiones se basan en la línea, el color y la energía compositiva general. La bailarina de rojo se posiciona en la pierna izquierda con una inclinación del cuerpo (tilt), los brazos se extienden paralelos a la extensión de casi 180 grados de su pierna derecha. En este movimiento repetido, su pierna derecha tiene el mismo ángulo de la franja roja que entra en la forma azul del cuadro. Interesado tanto en la síntesis de las artes como en la experiencia multisensorial – la sinestesia – Kandinsky equiparaba sus pinturas a composiciones musicales. No es de extrañar, por lo tanto, que su pintura literalmente empujó a Graham a bailar.


La danza ha seguido el camino de la pintura y la arquitectura modernas,

rechazando el puro decorativismo.

La danza no tiene que ser "graciosa", sino verdadera.

Martha Graham – Blood Memory (1991)


A continuación, encontrarán un extracto de Diversion of Angels di Martha Graham:



Escrito por Bianca Pasquinelli.


Traducciones: texto traducido al inglés por Bianca Pasquinelli y al español por Matteo Mascolo.


Bibliografía:


- Martha Graham, Memoria di sangue, traducción de Anna Fedegari, Garzanti, Milano 1992 (I ed. Blood Memory, 1991).


- Wassily Kandinsky, Lo spirituale nell’arte, a cargo de Elena Pontiggia, Bompiani, Milano 1993 (I ed. Über das Geistige in der Kunst, Insbesondere in der Malerei, 1911).


- Zarina Zabrisky, Lissa Tyler Renaud, Kandinsky and the Totalitarian State. Dossiê Kandinsky. Kandinsky Beyond Painting: New Perspectives, en « Dramaturgias» (LADI), Universidad de Brasília, Vol. 9, 2011 online: https://www.researchgate.net/publication/335827951_Kandinsky_and_the_Totalitarian_State_Dossie_Kandinsky_Kandinsky_Beyond_Painting_New_Perspectives_Revista_do_Laboratorio_de_Dramaturgia_-_LADI_-_UnB_-_Vol_9_Ano_3.


- Michael Huxley, The Dance of the Future: Wassily Kandinsky’s Vision, 1908–1928, en «Dance Chronicle», Vol. 40, Issue 3, 2017, pp. 259-286, online: https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/01472526.2017.1373243?needAccess=true.


- Martha Graham Dance Company, Diversion of Angels, https://marthagraham.org/portfolio-items/diversion-of-angels-1948/


- Hannah Foster, Tales of Hopper: The Additive Adaptation from Painting to Dance,


- Selene Demaria, Palucca experiment. Studio visivo sull’arte di Kandinsky applicata alla danza contemporanea, online: https://selenedemaria.myportfolio.com/palucca-experiment.

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